A escasos pasos del puerto de Sotogrande, esta singular propiedad ofrece un extraordinario potencial para múltiples usos. Actualmente opera como hotel boutique y espacio para celebraciones, y cuenta con cinco bungalows renovados dentro de la finca, con capacidad total para alojar hasta 26 huéspedes. Las unidades, de 2 y 3 dormitorios, disponen de kitchenette, baños y todo lo necesario para una estancia cómoda e independiente.

La propiedad disfruta de piscina con vistas al mar, una amplia zona exterior cubierta para comedor, un gran espacio interior ideal para eventos o restauración, generosas terrazas, lavandería profesional y una azotea que abarca toda la huella del edificio, ampliando aún más sus posibilidades de uso y disfrute.

Uno de sus elementos más especiales es la capilla del pueblo, construida en 1966 para los pescadores y también incluida en la escritura, situada dentro de la propia finca. Este rasgo tan singular convierte la propiedad en un enclave excepcional para bodas y celebraciones en un entorno verdaderamente único.

Además, la propiedad dispone de los permisos necesarios para construir una segunda planta, lo que supone una oportunidad muy atractiva para ampliar la oferta y aumentar considerablemente su valor y funcionalidad.

En primera línea de playa y a poca distancia a pie de uno de los puertos más bonitos de la costa, esta propiedad reúne todos los ingredientes para continuar como hotel boutique y venue de bodas, así como para desarrollar eventos corporativos, retiros de bienestar o yoga, y otros conceptos de alojamiento o hospitality con gran proyección.